
(Nota.-Todas las frases significan lo mismo: ¡Jódete!)
Estaba tan tranquilo en mi casa de Pittsburgh, viendo en la TV mi serie favorita de dibujos animados, cuando suena el teléfono. Lo cojo y era mi jefe que va y me dice:
¡Luisito! vete preparando para ir al País de las Bicicletas, quiero decir que tienes un trabajo en Nankín, así que búscate un vuelo a Pekín.
Respondí «Jo» y, de inmediato, me puse a buscar el típico libro de ‘Aprenda Chino en 10 días‘. Realmente no amorticé dicho libro, ya que, como previsiblemente solo iba a estar aproximadamente un año en China únicamente aprendí aquellas palabras que consideraba de mayor uso, como sí, no, gracias e hijo de put … (esta última tiene un gran uso en todo el mundo y, aquí, en China, me fue muy útil, como relato más adelante).
Nada más llegar a Beijing (Pekín) me asombran las costumbres asiáticas. Una mujer estaba barriendo la acera del aeropuerto, cuando pasa un hombre y, no sé que mancha dejaría con su zapato, que la mujer se agacha, saca del bolsillo un trapo, y se pone a limpiar la mancha. ¿Cómo me quedé? ¿Asombrado? ¡No! ¡Lo siguiente!
PUBLICIDAD
Desde Beijing (y después de fumarme tres paquetes de tabaco, pues el vuelo desde Chicago había durado 15 horas) volé a Nanking (mi destino final) en donde una tarde pude comprobar que existe una raza repartida por todo el mundo: la de los ‘pelas’ también conocidos como taxistas en España, ‘tacheros‘ en Argentina o ‘cabbies‘ en USA. Y es que en la ciudad de Nankín pude comprobar que la raza de conductores de taxi es igual en todo el mundo y lo poco que sabía de chino me fue muy útil.
Una tarde paré uno de esos pequeños vehículos taxis rojos, que conocía como ‘bolitas‘ y le mostré una tarjeta del hotel que, tenía escrita la dirección en chino, para que me llevara a él.
El hotel era la única torre en la ciudad de Nankín y me cansaba de verle, ya que el taxista no hacía más que dar vueltas a su alrededor pero sin parar.
Repentinamente, solté en chino ‘Hijo de put…‘. El taxista que no se esperaba que le llamara «Hijo de put …« y además, en chino, frenó en seco y, yo me bajé. Por supuesto, no le pagué. Que buscara otro ‘guiri‘ (cosa que no le resultaría fácil, pues solo éramos unos cinco en toda la ciudad).
Ahora sabéis por que del poco chino que aprendí, una frase fue ‘Hijo de put …‘, y sabía que la usaría.
| ← Acaecido anterior | Acaecido siguiente → | |
PUBLICIDAD
|
¿Quieres recibir en tu correo electrónico, diariamente y de forma gratuita, chistes, memes, así como temas curiosos, graciosos, y temas de conocimiento general. Pulsa el botón → |

