Norte (BIO)
La estación fantasma
Con la apertura de la nueva Estación de Chamartín en 1967 al norte de la ciudad como cabecera de la nueva línea directa Madrid-Burgos –que acortaba el camino hacia Irún con respecto a la línea que iba por Valladolid, los servicios ferroviarios fueron traspasados paulatinamente de la estación del Norte a las nuevas instalaciones.
El anterior periodo de esplendor de esta estación tocaba a su fin con los nuevos accesos ferroviarios de Madrid, previstos ya en época de la Segunda República, así como la inauguración del túnel que unía las estaciones de Atocha y de Chamartín.
La estación del Norte quedó durante años abandonada.
Finalmente, sufrió una total remodelación. Se perforó el subsuelo para acoger a las nuevas líneas 6 y 10 del Metro. Los edificios se usaron como centro comercial y de ocio. Se creó una estación de cercanías y un intercambiador de transportes.

